PARTE 3 El pacto eterno de la serpiente blanca y la mujer que desafió a una dinastía

Tres meses después, la Ciudad de México hablaba en susurros de la caída de los Castañeda. Mauricio había sido encontrado desnudo y delirante en el mismo balcón donde antes estaba el terrario, murmurando sobre una maldición que le había quitado toda su fortuna. La familia perdió contratos, propiedades y prestigio en una sola noche.

Los periódicos hablaban de “quiebra misteriosa”.

Valeria ya no vivía en Doctores. Ahora ocupaba una hermosa casa en Coyoacán, rodeada de jardines. Elías —que había elegido ese nombre humano— caminaba a su lado bajo el sol, aunque siempre prefería las sombras y la luz de la luna. Su piel ya no era tan pálida; había ganado color humano, pero sus ojos seguían brillando con ese tono amarillo verdoso cuando se emocionaba.

Una noche, en la azotea bajo un cielo lleno de estrellas, Elías se arrodilló frente a Valeria. En sus manos sostenía un anillo antiguo hecho de oro y una piedra que parecía escama petrificada.

—Hace siglos prometí a mi linaje que protegería a quien me liberara. Tú no solo me liberaste, Valeria Garza. Me devolviste la humanidad. ¿Aceptas ser mi compañera por el resto de nuestras vidas… y más allá?

Valeria sonrió, recordando la serpiente blanca que ahora era solo un hermoso recuerdo. Tomó el anillo y lo deslizó en su dedo.

—Te acepto, Elías. Pero con una condición: nunca más serás prisionero de nadie. Ni siquiera de mí.

Él se levantó y la besó con una pasión antigua y nueva al mismo tiempo. La luna los iluminó como testigo. Abajo, en el jardín, una pequeña serpiente blanca —su hijo recién nacido— se deslizaba entre las flores, libre y protegida.

See also  PARTE 3 La traición que resucitó al muerto y destruyó dos familias

Los Castañeda nunca volvieron a molestarlos. La leyenda de la serpiente blanca que eligió a una mujer común se convirtió en cuento de la Ciudad de México: la historia de cómo el amor verdadero puede romper cualquier maldición… y cómo a veces, lo que robas, termina salvándote.

Related Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

© 2026 cuanhua-loithep | All rights reserved